La docencia universitaria: una vía otra

 

Ante esta compleja e incierta realidad que nos circunda hablar de una docencia universitaria otra pareciera ser un desafío. Sin embargo, las actuales tendencias plantean una redefinición en la función del docente, de su formación y desarrollo profesional; un cambio sustancial de rol que genera y orquesta ambientes de aprendizaje complejos, propiciando en sí mismo y en los estudiantes, la búsqueda y la creación de conocimientos, mediante estrategias y actividades apropiadas.

Asimismo, esbozan la posibilidad de una docencia ética, estética, critica, creativa, sensible y transdisciplinaria que rompen con una concepción tradicionalista, transmisiva, mecanicista, repetitiva, fragmentada del docente y optan por una mirada hacia la condición humana, que le dé sentido a su existencia.

Visto así, y en aras de aportar nuestras reflexiones al debate para recrear una docencia otra, cabe preguntarse: ¿Cuál es la concepción epistemológica de la docencia universitaria? ¿De qué manera los docentes universitarios construyen conocimientos? ¿Promueve el docente universitario la construcción de conocimiento a través de la recreación de su realidad cotidiana? ¿Cuáles son los mitos que imperan en nuestros espacios académicos en relación a las formas de conocimiento? ¿Cómo enfrentar estos mitos y vislumbrar nuevos horizontes para la construcción de conocimiento en los espacios universitarios? ¿Cuál es el nivel de compromiso del docente universitario con la institución que niegan otras posibilidades de construir conocimiento? ¿Cuáles son los desafíos que se debe replantear la universidad de nuestros tiempos en cuanto a la construcción de conocimiento y la consolidación de saberes? ¿De qué manera los docentes universitarios podemos contribuir a la construcción de nuevos horizontes epistémicos?

Por lo anterior, considero que un docente universitario tiene que inquietarse, criticarse, preocuparse, motivarse y ocuparse de su práctica cotidiana ante las exigencias que les plantea el entorno. Al respecto, Foucault (2002) expresa que es necesario “tomarse a sí mismo como objeto de desvelo.” (p.51)

Pensar una docencia universitaria otra, devela problemas derivados de la crisis, de sentido, de pensamiento y de futuro que ha establecido modos de producción de conocimiento que es necesario cuestionar para poder propiciar una verdadera transformación. En este sentido, Michel Foucault, influenciado por Inmanuel Kant, Friedrich Nietzsche y Martin Heidegger realizó estudios sobre filosofía antigua específicamente la cultura griega develando una serie de prácticas conocidas como técnicas de si o tecnologías del yo (2008), que apuntan  hacia la experiencia del docente que se analiza a partir de una serie de prácticas pedagógicas, pensamientos, conductas o cualquier expresión del ser, basado en una actitud crítica y reflexiva sobre si mismo tendientes a su transformación que se lleva a cabo por cuenta propia del docente o con ayuda de otros.

Entre ellas: 1) El aprendizaje en la práctica utiliza el entorno como recurso pedagógico, de forma de establecer relaciones reales del conocimiento con el contexto que promueva la reflexión, la crítica y la toma de decisiones. 2) El acompañamiento pedagógico que pudiera suscitarse en aquellos docentes en formación, contempla situaciones practicas imprevisibles que exigen a menudo resoluciones inmediatas.3) Las aulas interactivas, en las que se orienta a desarrollar tanto en los estudiantes como en los docentes habilidades comunicativas en forma oral, escrita y gráfica para la producción de textos, gracias a la interacción colaborativa, intercambio con otras instituciones universitarias, uso de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) como recursos pedagógicos. 4) El aprendizaje colaborativo, consiste en una actividad realizada entre los mismos docentes durante periodos interacadémicos, para formarse sobre un tema particular, desarrollar talleres vivenciales y experienciales, prácticas de campo, prácticas de cocina, entre otros. 5) La investigación basada en el desarrollo, se basa en el fomento de la actividad investigativa utilizando diversos medios, problematizando situaciones o tomando situaciones del contexto que permitan desarrollar ideas creativas e innovadoras para generar soluciones. 6) Los espacios de encuentro docente constituyen lugares o actividades que permite a los docentes tomar actitudes reflexivas consigo mismo, para conocerse y para ver como lo afecta su entorno y como ha influido éste en su práctica y en su relación con los demás y con el conocimiento, que justifican una u otra practica social.

Con esta muestra queremos poner de manifiesto que es posible entusiasmar y atrapar al estudiante universitario en su propio aprendizaje, cuando se le estimula debidamente, y se le pone en situación de crear algo propio para aprender y por otra parte enriquecer el trabajo docente en la acumulación de experiencias significativas que procuren una satisfacción y logros cognitivos actitudinales. Por ello, una docencia universitaria otra, en esta contemporaneidad que nos circunda emerge de una sensibilidad, del diálogo, del respeto, del compromiso personal y profesional que percibe nuestro comportamiento y el de los demás y los moldea, es catalizadora de su propio destino y constructora de su propia historia.

 

Referencias

Foucault, M. (2002). La hermenéutica del sujeto. México: Fondo de cultura económica.

Foucault, M. (2008). Tecnologías del yo y otros textos afines. Buenos Aires: Paidós

Heidegger, M. (2005). Ser y Tiempo. Santiago de Chile: Editorial Universitaria.

Kant, I. (2003). Pedagogía. Madrid: Akal

Nietzsche, F. (1996). Sobre verdad y mentira en sentido extramoral. Madrid: Technos.

 

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UNA DOCENCIA UNIVERSITARIA OTRA

Publicado en:

REVISTA ELECTRÓNICA LAC (LOS AGENTES DE CAMBIO). Isla de Margarita-Edo. Nueva Esparta.  Año 1 Volumen.1, Enero-Junio 2018, pp: 97-115
e-mail: revista@losagentesdecambio.com

 

Resumen:

El propósito del ensayo es presentar propuestas pedagógicas para la transformación de la docencia universitaria. Los temas principales que se abordan en el ensayo son: docencia univesitaria desde la concepción epistémica, práctica docente como base para la transformación, entre otros. El ensayo se refiere a los campos teóricos como: racionalidad crítica, interacción humana y autoeducación permanente. Se concluye que actualmente el docente universitario para transformar su praxis requiere hacer cambios desde sus actitudes mentales, que condicionan y cercena su posibilidad de emancipación.

Palabras clave: Docencia, Universidad, Epistemología, Praxis Docente.

 

Para mas información: Revista Los Agentes de Cambio (LAC). Año 1. Volumen 1

 

RETOS Y DESAFÍOS PARA UNA DOCENCIA UNIVERSITARIA DEL POR-VENIR

Portal web de Pensar Educativo y  Diario El Sol de Margarita

Fecha: 11/07/18

Para detalles sobre el artículo, acceder a los siguientes link:

http://24-7digital.com/contenido_detalle.php?id=34712

http://www.elsoldemargarita.com.ve/posts/post/id:210026http://puntodecorte.com/docencia-universitaria-venezuela/

El momento histórico que estamos viviendo ya no es el mismo de antes, pues nos toca despedir una docencia universitaria tradicional, donde se privilegia entre otras cosas: el memorismo, el aprendizaje enciclopédico, la enseñanza mecanicista y simplista, el pensamiento hipotético-deductivo y la transmisibilidad del conocimiento, para darle paso a una nueva docencia universitaria cónsona con la complejidad del siglo XXI, que trasciende el acto de enseñar, pues es creativa, comprensiva, crítica, sensible y emancipadora, que requiere de “(…) nuevas formas de aprender, comunicar, valorar y empalmar con la realidad”. (Giroux, 2008:14)
En este sentido, uno de los retos de la docencia universitaria del por-venir es procurar el desarrollo del ser. Esto implica que la universidad debe ofrecer posibilidades para el desarrollo humano demostrando su amor y la confianza en las capacidades de su personal, pues “la educación del futuro deberá ser una enseñanza primera y universal centrada en la condición humana”. (Morín, 2001:21). Luego quienes decidan ser docentes universitarios, deberán pensar y repensar en la toma de conciencia de lo que implica ser docente en el momento que estamos viviendo.
Otro de los retos a nivel mundial, es que los docentes universitarios brinden un servicio educativo de calidad, aunado a la mejora de sus condiciones de trabajo y su situación social, lo cual constituye uno de los acuerdos mundiales más recientes en torno a la docencia universitaria, contemplado en la Recomendación relativa a la Condición del Personal Docente de la Enseñanza Superior (1997) y a la Declaración Mundial sobre la Educación Superior del Siglo XXI (1998), que abarca aspectos tales como: la formación permanente, desarrollo de competencias didacticos-pedagógicas, la incorporación y uso de las Tecnologìas de Infomación y Comunicación (TIC) en su praxis, la movilidad nacional e internacional y otras. No obstante, su aplicabilidad depende de las políticas gubernamentales en materia educativa y de las prioridades de cada país a fin de lograr docentes competentes y altamente calificados, responsables, críticos y autómomos que fomenten el desarrollo del individuo y el progreso de la sociedad.
Desde el contexto latinoamericano, el desafío consiste en crear una ruptura a pensamiento hegemónico que ha instaurado un modelo educativo foráneo, discordante a las necesidades de cada periodo épocal, aunado a una forma única de hacer ciencia. Hecho, que a nivel de la docencia devela una crisis epistémica que profundiza la crisis universitaria en cuanto a su razón de ser que conllevan a cuestionar y reflexionar lo que significa hacer docencia universitaria en cada contexto local y su futuro inmediato, puesto que se carece de un fundamento epistémico que responda a nuestra idiosincracia como pueblos y a la dinámica contemporánea.
Es por ello, que hoy día urge reforma epistemica en la docencia universitaria que genere una actitud crítica, reflexiva y creativa ante las circunstancias que lo rodean, porque “sin reforma del conocimiento, no hay reforma universitaria” (Lanz y Fergunson, 2011). En este sentido, urge la conformación de docencia universitaria otra que se corresponda ante esta nueva era planetaria transcompleja.
Para ello, los docentes universitarios debemos migrar de lo informativo a lo formativo, de lo unidireccional a lo bidireccional, de lo particular a lo cotidiano, así como también debemos estar dotados de herramientas didácticas y pedagógicas para la formulación y puesta en práctica de los planes de trabajo, que se logra con una formación integral y trascendental que es ética, estética, valórica, humanista, sensible, tecnológica, crítica, intersubjetiva, científica y comprometida que suscita una nueva actitud frente al conocimiento y que dirige esfuerzos hacia el ser, para alcanzar esa docencia universitaria otra que queremos.
Como vemos, los desafíos que plantea la docencia universitaria del por-venir, son muchos, pero la esperanza del cambio está en aquellos quienes marcan la diferencia. De ahí, que cada nuevo día los docentes universitarios debemos preguntarnos ¿Qué puedo hacer diferente hoy? Ese pudiera ser un gran comienzo.
Referencias
Giroux, H. (2008). La Universidad Secuestrada: El Reto de confrontar a la alianza Militar-Industrial-Académica. Caracas: Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior
Morín, E. (2001). Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. Barcelona: Paidós
UNESCO (1997). Recomendación relativa a la Condición del Personal Docente de la Enseñanza Superior. Noviembre de 1997. Recuperado de: http://portal.unesco.org/es/ev.php-URL_ID=13144&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html
UNESCO (1998). La educación superior en el siglo XXI: Visión y acción. Conferencia Mundial sobre la Educación Superior. Tomo I. Octubre de 1998. Recuperado de: http://unesdoc.unesco.org/images/0011/001163/116345s.pdf

La docencia universitaria: Horizontes epistémicos para la reflexión en la práctica

Libro titulado: La práctica reflexiva para la Innovación Educativa.

Primera edición: Junio 2018

Editado en México
ISBN: 978-607-9063-84-9

Editor: Red Durango de investigadores Educativos A.C.

Coordinadores:
Dra. Cecilia Ortega Díaz – Escuela Normal Amecameca
Dr. Antonio Hernández Pérez – Escuela Normal Amecameca
Dr. José Luis Canto Ramírez – Universidad Pedagógica Nacional

Resumen
La universidad contemporánea plantea nuevos retos y desafíos a los docentes universitarios que requiere una nueva manera de pensar y de actuar, lo que propicia una amplia reflexión desde su quehacer y acontecer. En este sentido, se ofrece una ventana de reflexión del docente en su praxis enmarcada en el contexto venezolano, pues en ella se recrean nuevas rutas epistemológicas para la asunción de una docencia universitaria acorde con esta era planetaria transcompleja. El trabajo, fue producto de un estudio de desarrollo teórico, basado en un diseño documental de corte interpretativo, cuyo resultado se circunscribe dentro de una docencia universitaria otra, que abarca una serie de prácticas derivadas del análisis a la teoría foucaultiana del Cuidado de Sí. Se concluye que una docencia universitaria otra debe acogerse a la ética como eje transversal para la generación de un pensamiento transdisciplinario, complejo, crítico, creativo, proactivo, liberador y contextualizado en nuestra realidad social.

Palabras clave: Docencia, Universidad, Educación Superior, Epistemología

Para más detalles de este capítulo, revisar: prácticareflexiva

La docencia universitaria venezolana: reflexiones desde su acontecer

Publicado en:  Docentes Virtuales  y Los Agentes de Cambio

Hoy en día, la docencia universitaria es un rol complejo que desde sus orígenes tiene una carga inmensa de responsabilidades que influyen en su practica cotidiana. En este sentido, la docencia universitaria venezolana ha estado permeada por un marcado tradicionalismo en la universidad que inciden directamente en los modos de producción de conocimiento, haciendo que los docentes deban ajustarse a unas normas y a un curriculum que responde a una estrategia política del Estado y a una dinámica del mercado. Es por ello que, las aulas de clases como escenario de poder, se han convertido en corrales de domesticación del pensamiento, para ideologizar para amedrentar y para hacer excluyente a los demás, en vez, de ser un escenario de diario compartir, vivir y convivir experiencias.

Aunado a ello, la historia de la docencia universitaria en Venezuela evidencia un anclaje a una visión simplista, unidisciplinaria, fragmentada y transmisiva de los saberes por cuanto ha propiciado un aprendizaje memoristico y reproductor, lo cual se ha convertido en un instrumento de mutilación del individuo en cuanto a su capacidad de pensamiento, de contextualización en su realidad, de motivación y de autorrealización, y han sido invadidos por un pensamiento lógico-racional, rígida, simplista, absolutista, parcelada, unidisciplinaria y descontextualizado de nuestra realidad social.

Esto ha ocasionado diversos problemas, entre los cuales destacan: la preparación y formación docente; el proceso de captación de docentes; la creación y recreación del conocimiento en la docencia; el nivel de exigencia del sistema educativo universitario; el efecto de la vida personal en el docente; la evaluación del desempeño docente; la coacción hacia el desarrollo e implementación de estrategias que estimulen el pensamiento creativo e innovador; divorcio entre el currículo y la práctica profesional; escasa participación de los docentes activos en la formulación de los currículos; poca estimulación hacia la carrera docente debido a las exigencias académicas y a sus bajas remuneraciones y otros dirigidos hacia áreas más específicas como: la motivación; la didáctica, la pedagogía y otras. Además, una buena parte de los docentes universitarios hemos perdido nuestra sensibilidad como ser humano, como persona y eso obstruye el proceso de formación y autoformación, lo que constituye una debilidad que superar.

Por tal motivo, como dice Carlos Lanz y Fergunson (2010) urge una reforma epistemológica, axiológica, antropológica, sociológica, ontológica del docente y de la universidad que permita crear una crisis cognitiva en su ser y dilucidar en su evolución histórico-cultural como ha sido la docencia universitaria, cuales son sus fracturas y como ha sido permeada epistemológicamente ante los nuevos paradigmas que emergen en esta era planetaria, a fin de que pueda asumir los desafíos que les presenta el por venir.

Las nuevas tendencias de la docencia universitaria en Venezuela, van más allá de superar las barreras económicas, profesionales, culturales, legales que han permeado su rol en la sociedad. Implica crear senderos inexorables para la construcción del conocimiento científico basado en el desarrollo de estrategias que promuevan el aprendizaje significativo, la participación protagónica y la democracia cognitiva. La docencia universitaria debe estar orientada hacia el ser, en donde el sujeto juega un papel preponderante y decisivo en el marco de la realidad avasallante, compleja y dinámica que tenemos hoy día. Se intenta romper con una concepción de la docencia universitaria lógica-instrumental, de pensamiento rígido y castrante, memorística, rutinaria por una que apueste a la sensibilidad, lo estético y lo ético, lo cual constituye la fisura epistémica y la razón por la que se hace esta investigación.

Desde esta perspectiva, los docente universitarios de hoy requerimos cuestionar nuestros cimientos. Por ello me pregunto: ¿Que estamos haciendo para lograr una transformación de nuestro rol?. ¿Realmente estamos cumpliendo con nuestro rol?, ¿Seguiremos permitiendo signos de esclavitud a lo largo de la historia?. Pues, indudablemente las respuestas a esas inquietudes están en cada uno de nosotros quienes nos desempeñamos como docentes universitarios en este país, ya que en cada ser humano está la llave para abrir la caja donde están guardadas las respuestas de su vida. En este sentido, el punto de reflexión es si nos estamos alejando de nuestra misión, como seres humanos, como personas. Para ello, Humberto Maturana reconocido científico nos invita a ver el lado amoroso de la vida y a meditar. De ahí, que nosotros como docentes universitarios tenemos un compromiso con la sociedad que debemos retomar, pero no debe ser un esfuerzo individual, pues se necesita el compromiso de muchos y el incentivo de otros. Quiero terminar con una cita bíblica que dice: “Si alguno de ustedes es sabio y entendido, demuéstrelo haciendo el bien y portándose con humildad” (Santiago 3:13 TLA).

 

REFERENCIAS

Aguiar, Y. y Villegas, C. (2009). El desempeño del docente universitario en el contexto de la sociedad del conocimiento, Sapiens, 10 (2), 133-144

Calles P., E. (2011). Autonomía y Transformación Universitaria. Caracas: Fondo Editorial Tropykos.

Carvajal S., L. (2009). ¿Quién hizo qué en educación? Caracas: CEC S.A.

Fergunson, A. y Lanz, R. (2011). La transformación universitaria y la relación universidad-estado-mundo. [Documento en línea]. Disponible en: http://www.ucab.edu.ve/tl_files/Home-Images/noticias/alex%20fergusson,%20rigoberto%20lanz.pdf. [Consulta: 2016, Mayo 10]

González, L. (1993). Innovación en la educación universitaria en América Latina. Santiago: CINDA.

Maturana, H. (2008). El sentido de lo humano. Buenos Aires: Granica

Mayz V., E. (1991). El ocaso de las universidades. Caracas: Monte Avila Editores

Morles, V.; Medina, E.; Álvarez, N. (2003). La Educación Superior en Venezuela. Informe IESALC-UNESCO. [Documento en línea]. Disponible: http://unesdoc.unesco.org/images/0013/001315/131594s.pdf. [Consulta: 2011, Junio 2]

Prieto F., L. (2006). El Estado Docente. Caracas: Fundación Luis Beltran Prieto Figueroa.

Rodriguez, L. (2012). La investigación universitaria en Venezuela. [Documento en línea]. Disponible en: http://doctxs6.blogspot.com/2013/01/la-investigacion-universitaria-en.html. [Consulta: 2015, Agosto 1]

Torres, E. (2011). Concepciones epistemológicas que subyacen en la enseñanza universitaria. Omnia, 17 (3), 133-144

Vásquez, D. (2014). La tecnología y el ser. [Documento en línea]. Disponible en: https://tctics.wordpress.com/. [Consulta: 2017, Abril 22]

Vergaras, A. (2014). Reflexión integradora de la práctica docente, una perspectiva de formación en y para el trabajo. [Documento en línea]. Disponible: http://www.aporrea.org/educacion/a191720.html [Consulta: 2015, Octubre 29]

Villarroel, C. (1995). La Enseñanza Universitaria: De la Transmisión del Saber a la Construcción del Conocimiento. Educación Superior y Sociedad, 6 (1), 103-122

Docencia, Tecnología y Educación: Una triangulación necesaria en el contexto universitario

En los últimos años, las universidades como espacio de intercambio de saberes ha propiciado el uso de las Tecnologías de Comunicación e Información (TIC) como una manera de simplificar sus procesos y de estar a la vanguardia en esta nueva era planetaria. Siendo la tecnología definida por Hopeman (1991) como “un conjunto ordenado de instrumentos, conocimientos, procedimientos y métodos aplicados en distintas áreas” (p. 35). En otras palabras, la tecnología implica la renovación y ampliación de procesos, cambios en la organización e influye directamente en los modos de gestión.

En este sentido, la tecnología en el espacio universitario ha innovado la forma de comunicar, ha incrementado el control y comprensión del entorno a través de los programas, internet, la automatización y mecanización de los procesos, lo cual repercute directamente en la naturaleza de las operaciones, tanto que las organizaciones se hacen más pequeñas, más flexibles, mas austeras y más productivas.

En Venezuela, las universidades han utilizado la tecnología para la descarga de programas, creación de aulas virtuales y espacios en la red, uso de buscadores e intercambio en las redes sociales, pero más allá de eso, se ha subestimado el papel transformador que tiene el elemento tecnológico en la cultura y la educación.

En la cultura, especialmente la occidental ha impulsado nuevas manifestaciones del poder, pero con apariencia de innovación, que han trascendido las nociones tradicionales de tiempo y espacio. Tales manifestaciones han sido utilizadas en la producción de formas simbólicas, abriendo espacio a la fantasía y a la creación de un imaginario colectivo distorsionado de la realidad, donde persisten de diversas formas viejas estructuras de explotación, represión, entre otras que ha cercenado la capacidad creativa y de generación del conocimiento y que sutilmente disfrazadas se han apoderado del intelecto humano.

Por otro lado, en la educación la tecnología aunque ha impulsado la difusión del conocimiento y le ha otorgado al sujeto humano “el poder” para alcanzar su propia independencia no ha innovado la forma de pensar del ser humano, favoreciendo una actitud un tanto conformista ante lo que conocemos y sabemos que el conocimiento que se genera, en algunos casos, puede tener validez científica, pero en otros simplemente muestra una visión muy distante de la realidad que vivimos. De ahí, la importancia del docente universitario quien tiene la responsabilidad ética de filtrar esos conocimientos, determinando su relevancia, pertinencia y sentido en lo que desea expresar. Al respecto Sanchez y Salmasi (2011) afirman que:

“La opción ética a la que nos enfrentamos es al cuestionamiento y a la interrogación que promuevan espacios de renovación y entropía, no para aniquilar sino para transformar. El sujeto histórico de las nuevas tecnologías pueden romper barreras de distancia y tiempo, por lo tanto, de lo estático. Se imprime una dinámica de cambios que cuestionan, en la postmodernidad, la etnia, la nacionalidad, la sexualidad, el género, la humanidad tal como se ha establecido. Lo que antes era una afirmación indiscutible ahora se coloca en entredicho, se disloca “el” concepto, la verdad absoluta sujeta a la razón cognoscente para hacer aparecer lo imaginario, lo sublime, eso que había sido dejado fuera por no pertenecer al mundo de la ciencia” (p. 68).

Esto significa que, en esta nueva era tecnológica, la cual pudiera muy bien ayudar a desarrollar un pensamiento crítico y transformador en el docente, el mismo se ha alejado de este propósito por costumbrismos o el cumplimiento de rituales propios de la academia, parcelándolo y haciéndolo caer en la racionalidad técnica e instrumental. En este sentido, la docencia universitaria no debe limitarse a la implementación del elemento tecnológico dentro de sus aulas de clases o a la incorporación dentro del magma curricular de una especie de cátedra para hacer uso de los mismos, sino que emerge de una renovación profunda que sane las incoherencias entre la teoría y práctica, entre la forma y fondo y que se dirijan esfuerzos hacia la trascendencia del ser, donde éste se apropie de conocimientos, ya que mientras más se aproxime a sus saberes, mas posibilidad existe que ese nuevo conocimiento pase a formar parte de su bagaje cultural. Por ello, esta nueva era planetaria nos invita a acercarnos más pero también comprometernos más en la construcción social de la realidad donde los docentes universitarios fomenten el desarrollo de una conciencia crítica en el hombre, a la formación de un ciudadano proactivo, a propiciar el intercambio de saberes, a la transformación de una sociedad y a estimular la emancipación del sujeto.

 

Referencias

  • Hopeman, R. (1991). Administración de la producción y operaciones: planeación, análisis y control. México: CECSA.
  • Salmasi, N. y Sánchez, J. (2011). Dispositivos tecnológicos y subjetividad en el contexto pedagógico. Revista ciencias de la educación. 21 (37), 55-71.
  • Sánchez, J.; Caldera, Y.; Plaza, M.; Ortega, M. y Salmasi, N. (Comps.). Antología de un pensamiento pedagógico emergente. Venezuela: Fondo editorial de la Universidad de Oriente.